martes, 31 de julio de 2012

Video desde el piso Piso.


Con un poco de retraso (digámos que por culpa del Jet lag) subimos la 2ª entrega del videoblog.

En esta ocasión podremos descubrir el piso en el que nos pegaremos de ostias y también podremos ser testigos de frases tales como "de que haga" y alguna patujada más que dejamos que las descubran ustedes mismos.


viernes, 20 de julio de 2012

Ryanair, para qué si no...

¿Cuántos kilómetros nos separan de Canarias? Mil y pico. Bueno podría pensarse de varias maneras, podríamos ser optimistas y decir que no es mucho, que dos horas y media de trayecto es como ir en barco a Tenerife, o a La Aldea en día de caravana... Podríamos adoptar la visión negativista e independentista y decir que mil y pico es muchísimo, que como nos podemos considerar España estando tan lejos...

Para mi, esos kilómetros fueron demasiados. Y es que no es normal volar en un avión de esos, como pueden empezar a imaginarse hablo de volar con Ryanair.

Llegué con tiempo al aeropuerto, una hora de antelación que a mi gusto es demasiado pronto pa llegar a un sitio, pero las guaguas son así, o te dejan una hora antes o te dejan una hora después, no hay punto medio.

Me entretuve un buen rato mirando revistas y decidiendo en cual me iba a dejar mi dinero. Al final me decidí por el ejemplar de esta semana de El Jueves (si si, la revista que sale los Miércoles).

Así que con tiempo me dirigí a pasar el control de seguridad. Ningún problema, rápido e indoloro.
Miré en las pantallitas, que puerta sería la de mi vuelo y al virar la cabeza me la encontré de frente. Ya había gente en la cola, pero no me alarmé iba con antelación, mi asiento estaba asegurado... No!!!!! ¡Error! ¡Esto es un sálvese quien pueda! ¡Las mujeres y niños primero! Llegue tarde, soy el último en una fila de 198 pasajeros...

Entramos, me siento en penúltima fila. A mi lado, una chica estudiante de chino que no despega sus ojos de palabras tales como Xiàng que viene significando Saber.
A mi otro lado (si, voy en el centro) un caballero que no consigue encontrar la postura adecuada para dormir... Aquí nadie duerme.

Estos de Ryanair deberían ir pensando en construir casa en ciudades en las que falta espacio. ¿Cómo quieren que un chico de 1'90 entre en un espacio tan reducido? Las rodillas tocan el asiento delantero, mis brazos se salen por todas partes, y reposacabeza, ¿para qué?

Me duele el culo...

Ya he llegado a Madrid, me los encuentro en Sol, tirados cual "jipis", bocadillos de queso para los vegetarianos y de jamón serrano para los "carnófagos" en el Museo del Jamón y unas cervezas. Mismas chorradas de siempre en sitio diferente.

Amigos, para qué si no.

jueves, 19 de julio de 2012

Madrid Follies



Uno ve pasar los días sabiendo que hay algo al final pero sin imaginárselo. Así han pasado para nosotros estos últimos meses. Sabes que te vas, pero nunca te vas hasta que te has ido, con todo lo que ello implica.

A las 18:45 rodábamos por la autopista hasta el aeropuerto.

Solo dos, mañana seremos tres. Tres en busca del “pisaso” padre: primer criterio, céntrico; segundo, barato.

Antes de todo, este avión necesita combustible, no nos vamos sin una botella de ron, lo justo que nos permita despistarnos un poco hasta oír el “last call”, el último “last call”.

Viajamos separados, uno con Las venas abiertas de América Latina, otro con Brooklyn Follies. En un avión que más se parecía a un transporte público terrestre en el altiplano sudamericano que a una línea de vuelo internacional.


Esta vez cruzábamos las puertas buscando a un desconocido, que durante dos palabras, una firma y el pago de doscientos euros en metálico parecía querer conocernos a fondo, buscando con la mirada detalles que le demostrasen confianza. ¡No busques que perdemos el metro!

El metro siempre resulta contradictorio. Nos creemos los protagonistas del metro callados, casi el último metro de la noche, más por ser actores en un teatro nuevo que por nuestra pinta de ciudadano exótico. Aquí también hay “mataos”, fumadores en el metro y bebedores. Una guagua con raíles, vamos.  Pero también lectoras de relatos cortos y trabajadores nocturnos.

Desembocas en Argüelles, en mitad de Princesa y todo te quiere sonar pero en realidad no sabes donde te has metido, mucho google maps pero la tridimensionalidad da más vértigo a la situación.

A dos manzanas, calle Buen Suceso, una calurosa buhardilla sería nuestra estancia en estos seis días de búsqueda. Soltar la mochilas, cotillear los cuatro metros de piso y darnos cuenta de que falta hielo y cola para estrenar nuestra botella, motivo para nuestra primera excursión por Argüelles, callejeamos hasta encontrar un kiosko y una canaria, al final esto va a ser un pueblo grande.

La compra es cara, pero justa y necesaria para completar el día.

No sabemos muy bien que ha pasado hoy, sabemos que mucha gente ha vuelto a tomar las calles, nosotros hemos tomado el aire pero el espacio y la materia es lo de menos, ya lo decía Higgs... por lo pronto hemos visto arder un contenedor y un operativo policial tan grande como el de la manifestación de ayer en LPGC. Solo para el cubo.

La cosa pinta bien…