jueves, 19 de julio de 2012

Madrid Follies



Uno ve pasar los días sabiendo que hay algo al final pero sin imaginárselo. Así han pasado para nosotros estos últimos meses. Sabes que te vas, pero nunca te vas hasta que te has ido, con todo lo que ello implica.

A las 18:45 rodábamos por la autopista hasta el aeropuerto.

Solo dos, mañana seremos tres. Tres en busca del “pisaso” padre: primer criterio, céntrico; segundo, barato.

Antes de todo, este avión necesita combustible, no nos vamos sin una botella de ron, lo justo que nos permita despistarnos un poco hasta oír el “last call”, el último “last call”.

Viajamos separados, uno con Las venas abiertas de América Latina, otro con Brooklyn Follies. En un avión que más se parecía a un transporte público terrestre en el altiplano sudamericano que a una línea de vuelo internacional.


Esta vez cruzábamos las puertas buscando a un desconocido, que durante dos palabras, una firma y el pago de doscientos euros en metálico parecía querer conocernos a fondo, buscando con la mirada detalles que le demostrasen confianza. ¡No busques que perdemos el metro!

El metro siempre resulta contradictorio. Nos creemos los protagonistas del metro callados, casi el último metro de la noche, más por ser actores en un teatro nuevo que por nuestra pinta de ciudadano exótico. Aquí también hay “mataos”, fumadores en el metro y bebedores. Una guagua con raíles, vamos.  Pero también lectoras de relatos cortos y trabajadores nocturnos.

Desembocas en Argüelles, en mitad de Princesa y todo te quiere sonar pero en realidad no sabes donde te has metido, mucho google maps pero la tridimensionalidad da más vértigo a la situación.

A dos manzanas, calle Buen Suceso, una calurosa buhardilla sería nuestra estancia en estos seis días de búsqueda. Soltar la mochilas, cotillear los cuatro metros de piso y darnos cuenta de que falta hielo y cola para estrenar nuestra botella, motivo para nuestra primera excursión por Argüelles, callejeamos hasta encontrar un kiosko y una canaria, al final esto va a ser un pueblo grande.

La compra es cara, pero justa y necesaria para completar el día.

No sabemos muy bien que ha pasado hoy, sabemos que mucha gente ha vuelto a tomar las calles, nosotros hemos tomado el aire pero el espacio y la materia es lo de menos, ya lo decía Higgs... por lo pronto hemos visto arder un contenedor y un operativo policial tan grande como el de la manifestación de ayer en LPGC. Solo para el cubo.

La cosa pinta bien…  

2 comentarios:

  1. "mucho google maps pero la tridimensionalidad da más vértigo a la situación"

    Grandes!

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    1. gracias compañero, los rones y un trozo del piso para dormir te esperarán cuando vengas a visitarnos

      hasta el miércoles!

      PD:esa frase es de Quique, se nota la broma de la física entre ingenieros

      [Pablo en el perfil de Quique]

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